27 de septiembre de 2026 · Dra. Fabiola Esther Flores Arredondo

Retinopatía diabética: por qué revisarse la retina aunque vea bien

Paciente observando una imagen de la retina durante una consulta oftalmológica; imagen ilustrativa.

Respuesta corta: la retinopatía diabética es el daño que el azúcar elevada causa en los vasos sanguíneos de la retina. En sus etapas iniciales no da ningún síntoma, por lo que ver bien no significa que la retina esté sana. La revisión anual con pupila dilatada es la única forma de detectarla a tiempo.

¿Por qué es peligrosa si no da síntomas?

Más de la mitad de las personas con diabetes desarrollarán algún grado de retinopatía con el tiempo. El daño en los vasos de la retina empieza de forma silenciosa: pueden pasar años sin visión borrosa, sin dolor y sin manchas visibles, mientras la enfermedad avanza por debajo de lo que la persona percibe. Cuando aparecen síntomas, una parte del daño ya ocurrió.

Por eso ver bien no es sinónimo de retina sana. La única manera confiable de saber si hay daño es con un examen de fondo de ojo con pupila dilatada, que permite observar directamente los vasos sanguíneos de la retina.

¿Quién tiene mayor riesgo?

El riesgo aplica a toda persona con diabetes tipo 1, tipo 2 o diabetes gestacional. Aumenta especialmente si usted:

  • Tiene diabetes desde hace varios años
  • Lleva un control irregular de la glucosa
  • Vive también con presión arterial elevada
  • Está embarazada y vive con diabetes (el riesgo es mayor durante el embarazo)

Ninguno de estos factores garantiza que vaya a desarrollar retinopatía, pero sí son razón suficiente para no saltarse la revisión anual.

¿Cada cuánto debo revisarme?

Como regla general, toda persona con diabetes debe hacerse un examen de retina con pupila dilatada al menos una vez al año, incluso si ve perfectamente bien. Si ya existen signos de retinopatía, el seguimiento puede ser más frecuente —cada 2 a 4 meses— según lo que encuentre la valoración.

Esta revisión es independiente del control con su médico internista o endocrinólogo: uno vigila el azúcar en la sangre, el otro vigila el efecto de esa azúcar en sus ojos.

Señales que requieren atención pronta

Aunque las primeras etapas no duelen ni se notan, hay señales que no deben esperar a la siguiente cita anual:

  • Visión borrosa que aparece y desaparece
  • Manchas oscuras o “moscas volantes” nuevas
  • Zonas de la visión que se ven vacías u oscuras
  • Pérdida súbita de visión en un ojo (posible sangrado — urgencia)

Cualquiera de estas señales, sobre todo la pérdida súbita de visión, debe valorarse cuanto antes.

¿Cómo se trata la retinopatía diabética?

El tratamiento depende de qué tan avanzado esté el daño. Cuando hay vasos anormales o inflamación que amenazan la visión (edema macular), el manejo puede incluir fotocoagulación láser para sellar los vasos dañados y prevenir sangrados. El buen control de la glucosa, la presión arterial y los lípidos, en conjunto con su médico tratante, es parte central del tratamiento.

El objetivo del tratamiento es detener el avance y conservar la visión que la persona ya tiene: el daño existente no se revierte, pero la detección temprana es lo que hace la diferencia entre conservar la vista o perderla.

El siguiente paso: revisión de retina en Cancún

Si vive con diabetes, agendar una revisión de retina con pupila dilatada —aunque vea bien— es la manera de saber realmente cómo está su retina y de actuar a tiempo si hace falta.

Conozca la revisión de retinopatía diabética en Cancún o escriba por WhatsApp al 998 601 8740 para agendar su cita.

Fuentes de consulta

Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Escrito y revisado por la Dra. Fabiola Esther Flores Arredondo, Cirujana Oftalmóloga, Céd. Prof. 3872518.

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